En los Negocios El ojo del Amo engorda el Ganado





Reza un dicho en mi país (Venezuela), que el ojo del amo engorda el ganado, esto tiene un claro significado a la hora de comenzar algún emprendimiento personal o negocio en restauración, y no es más que si no estas atento y pendiente de tu propio negocio para que crezca, se estabilice y de ganancias, nadie, lee muy bien, NADIE lo hará por ti.




Les voy a comentar sobre una reciente experiencia que tuve al comenzar un emprendimiento personal de comida rápida (Fast Food).

Actualmente resido en Maturín, Estado Monagas y culminé estudios de Cocina Profesional Internacional en el año 2015, desde muy joven me ha gustado la gastronomía, desde los 14 o 15 años, estaba metido de cabeza en los fogones con mi abuela y mi madre, aprendiendo de a poco, siempre cocinaba cosas básicas, y poco a poco fui aprendiendo sabores y combinaciones nuevas, solo cocinaba para los miembros de la casa y algunas amistades, nunca lo vi como negocio u oficio para vivir.


Siempre estoy con mi mente activa, creando negocios, buscando nuevas oportunidades o en que invertir. Por eso en esta oportunidad se me metió entre ceja y ceja, el montar un negocio de comida mexicana y al grill, empezó mi travesía y al cabo de un mes ya tenía montada la logística para abrir el negocio, hable con un familiar que tenia un carrito de comida sin usar y acepto entrar en sociedad conmigo, le aporte capital para hacerle mejoras, mande hacer el Pendón publicitario, conseguí proveedores de alimentos (algo difícil en mi país en estos momentos), hice tabla de costos y precios, estructure las recetas para facilitar y minimizar las preparaciones, en fin, todo en mi mente estaba listo y me lancé a la nueva aventura de mi vida.



El primer fin de semana de apertura, con algunas dificultades en la logística, casi a punto de pos ponerla, decidí abrir el negocio con lo que tenía, y no me fue tan mal, muchas ventas, gente a gusto con la comida, pero ya veía un futuro incierto con el negocio, muchos detalles me decían que eso no iba a funcionar como yo quería.

Efectivamente, me vine de regreso a trabajar en Maturín (el negocio estaba a 45 minutos), en la semana y al cabo de unos días me comunicaron que muchos de los alimentos en los que había invertido para trabajar se habían perdido, por no seguir mis instrucciones, falta de interés y lo que llamamos aquí mucha flojera. Ese fin de semana siguiente, fui a buscar mis utensilios de trabajo y me regrese a casa, como decimos coloquialmente con las tablas en la cabeza, el negocio fue debut y despedida.

Por eso decidí escribir este post, para hacerles unas cuantas recomendaciones a las personas que decidan lanzarse a freelancers, emprendedores o quieran comenzar algún negocio:

A la hora de decidir invertir en algún negocio, debes cerciorarte de hacerlo con las personas correctas, que tengan tus mismas aspiraciones, inquietudes e intereses. Búscate a un buen patrocinador o coach que te dirija en tus primeros pasos, que te guié, que te entrene y te de las herramientas de aprendizaje para que puedas soltarte y con el tiempo guiar y ayudar a otras personas a hacer lo mismo.

Consigue un equipo que te entrene, que te facilite herramientas y te aligere el camino, no es necesario saberlo todo, pero si estar dispuesto a aprender y hacer lo necesario para apalancarse con el equipo, remar todos en la misma dirección y no contra la corriente.

Hay que tener mucha paciencia y saber esperar, del apuro solo queda el cansancio y muchas decepciones, muchas veces no son los negocios los que fallan, sino la ansiedad, la imprudencia y las malas decisiones que tomemos, las que llevan al fracaso a tu negocio. Así que mucha PACIENCIA.

No tengas miedo de invertir en entrenamientos, capacitaciones y en obtener nuevo capital de trabajo, todo esto te llevara al éxito con el tiempo.

Por ultimo, cada vez que fracases, obtén las experiencias, siéntate, medita, corrige y ponte en marcha de nuevo.

Espero que estos pequeños tips te hayan servido de algo, y hasta una próxima oportunidad.

Luis E. Villanueva
Guachón
Cocinando con Corazón y Tradición.




Almidoncitos de Maizena o Coscorrones


Almidoncitos de Maizena o Coscorrones

INGREDIENTES:

150 gramos          Papelón rayado.

270 gramos          Maizina.

2 cucharadas       Manteca Vegetal.

1/4 cucharadita    Canela en polvo.

1 yema                 Huevo.

1/4 cucharadita    Clavo de olor molido.

1/4 cucharadita    Anís molido.

6 cucharadas       Agua.

1 cucharadita       Bicarbonato.

UTENSILIOS:

Bol plástico o metálico.

Cuchillo.

Bandejas de hornear.

PREPARACIÓN:

Pre calentar el horno a 350° C y engrasar y enharinar las bandejas.

En un bol, agregar el papelón rayado (también se puede disolver en agua previamente), la maizina, el agua (si se ha disuelto el papelón previamente no hay que agregar agua, a menos que lo pida la masa), la manteca vegetal y las especias.

Amasar hasta obtener una masa compacta, suave, moldeable, consistente. De ser necesario se puede agregar un poco más de agua o maizina, dependiendo el caso y lo que vaya pidiendo la masa.

Luego formar cilindros alargados con la masa, del grosor de un dedo aproximadamente, cortando luego diagonalmente del tamaño deseado, y en la parte superior de cada uno hacer tres cortes superficiales diagonales tambien que servirán de adorno al dulce criollo venezolano (/ / /).

Se colocan en la bandeja y se hornean durante 20 minutos o hasta que se doren.Se sacan del horno y se despegan inmediatamente para evitar que se peguen a la bandeja.

Por último, a disfrutar de este delicioso manjar criollo venezolano.

Zonia Paz
By Cocinando con Guachón.
Sigueme en Facebook



Lionesas o Bombas


Lionesas o Bombas.

INGREDIENTES:

MASA:

1 Y 1/2       Taza de agua.

1                Taza de harina leudante.

1               Cucharada colmada de margarina.

1/2           Cucharadita de sal.

3              Huevos.

CREMA DE RELLENO:

1             Taza de leche.

1             Cucharada colmada de harina de trigo.

2             Hojas de gelatina sin sabor.

1            Cucharada de licor seco (Ron, Brandy, etc).

1            Cucharadita de Vainilla.

3            Huevos.

3            Cucharadas de azúcar impalpable.

UTENSILIOS:

Recipiente metálico resistente al calor (Olla).

Bandejas para hornear.

Batidora eléctrica o manual.

Espátula.

Manga pastelera.

Boquilla grande.

PREPARACIÓN:
MASA:

Agregar en una olla metálica el agua, la sal y la margarina y llevar al fuego, una vez empiece a hervir, se le agrega toda la harina de una sola vez.

Una vez que la mezcla despegue de la olla, se retira del fuego y se deja reposar por unos 5 minutos.

Se coloca la mezcla en el bol de la batidora y se le van agregando uno a uno los huevos, batiendo bien hasta que la mezcla sea homogénea.

Se toman porciones de masa y se le da forma de pelotas y se colocan en bandejas previamente engrasadas y enharinadas.

Se hornean a 300° C durante 30 minutos, pasado este tiempo, se apaga el horno y se dejan reposar dentro del horno por 20 minutos más.

CREMA DE RELLENO:

Se colocan a hidratar las dos laminas de gelatina en un recipiente con la leche fría, una vez hidratadas, se llevan al fuego medio junto con la harina, el azúcar pulverizada o impalpable, las yemas batidas y la vainilla, mezclando bien hasta espesar.

Al hervir se agrega el licor seco de su preferencia, se deja por unos minutos para que el alcohol evapore, se retira del fuego y se deja enfriar.

Para rellenar las lionesas se les abre un orificio por uno de sus lados para introducir la crema, preferiblemente con una manga pastelera y boquilla grande y finalmente se espolvorea con azúcar impalpable.

Zonia Paz
By Cocinando con Guachón.
Sigueme en Facebook